¿Cómo orar en el Espíritu? - Parte 1 Por el Pastor, Justo Román Acero R.

Octubre 23 del 2018

 

“Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también el Padre tales adoradores buscan que le adoren”

(Juan 4:24). Entonces, ¿Cómo adorar y orar al Padre en Espíritu y en Verdad?

 

1. INSPIRADOS EN LA SAGRADA ESCRITURA.

 

“Mi mano hizo todas estas cosas, y así todas estas cosas existen, pero miraré a aquel que es pobre y humilde de espíritu, y que tiembla a mi palabra” (Isaías 66:2).

 

“Bienaventurado el varón que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche. Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae; y todo lo que hace, prosperará” (Salmo 1: 2,3).

 

“Y puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron a Jehová su Dios”

(Nehemías 9:3).

 

“¡Oh, cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación” (Salmo 119:97).

 

“Si permanecen en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos; y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres” (Juan 8:31,32).

 

2. A DIOS, PADRE Y REY.

 

“Vosotros oraréis así: Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra”

(Mateo 6:9,10).

 

“Y Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti” (Juan 17:1).

 

“El me clamará: Mi Padre eres tú, Mi Dios, y la Roca de mi salvación. Yo también le pondré por primogénito, el más excelso de los reyes de la tierra”. (Salmo 89:26,27).

 

3. EN EL NOMBRE DE JESÚS.

 

“Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré” (Juan 14:13,14).

 

“Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho” (Juan 15:7).

 

“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de JESÚS se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre”. (Filipenses 2: 9–11).

 

El apóstol Pedro concluye: “Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos”. (Hechos 4:12).

 

4. LIMPIOS ESPIRITUALMENTE.

 

“Vuestras iniquidades han hecho división entre vosotros y vuestro Dios, y vuestros pecados han hecho ocultar de vosotros su rostro para no oír” (Isaías 59.2).

 

El mensaje del gran precursor, Juan el Bautista, fue el mismo del primer mensaje que salió de la boca de Jesús, para iniciar su ministerio y después de ser tentado por el diablo: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos, se ha acercado” (Mateo 3:2; 4:17).

 

“Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación” (Mateo 5: 4). Se quebrantan por el sufrimiento, sufren por el dolor ajeno, o lloran por su propio pecado.

 

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).

 

“Yo, yo soy el que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte” (Isaías 43: 25,26).

 

5. LLENOS DEL ESPÍRITU.

 

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos”

(Romanos 8:26,27).

 

“Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan? (Lucas 11:13).

 

“No os embriaguéis con vino, en lo cual hay disolución; antes bien sed llenos del Espíritu, hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones; dando siempre gracias por todo al Dios y Padre, en el nombre de nuestro Señor Jesucristo” (Efesios 5:18–20).

 

 

Pastor, Justo Román Acero R.

Comparte Esta Meditación

Copyright  © 2018

+057 (2) 556 3265

Cra. 26 # 3-53 San Fernando, Cali-Colombia

¿Cómo orar en el Espíritu? - Parte 1 Por el Pastor, Justo Román Acero R.
¿Cómo orar en el Espíritu? - Parte 1 Por el Pastor, Justo Román Acero R.