La oración en la iglesia - Parte 1 Por el Pastor, Justo Román Acero R.

Noviembre 20 del 2018

 

“Pero hágase todo decentemente y con orden” (1 Corintios 14: 40).

 

Ciertamente, la oración, siendo la máxima disciplina espiritual de la iglesia, amerita todo un programa ordenado, que propenda por la total inclusión y por la real efectividad de su ejercicio.

 

En este sentido, no tengo la menor duda que las “Cadenas de Oración”, son el mejor mecanismo para que la iglesia sea involucrada en su gran mayoría, y para que las múltiples necesidades que bullen en su seno, queden todas incluidas delante del Señor.

 

¿Qué es una “Cadena de Oración?

 

R/ Es el mecanismo por el cual un grupo de personas creyentes, se unen sistemáticamente en torno a un tipo de necesidades específicas, para que, en oración, sean presentadas delante de Dios, como él lo requiere.

 

Así, podrían organizarse cuatro tipos de cadenas de oración en la Iglesia: Cadena de oración “Permanente”; Cadena de oración “Urgente”; Cadena de oración “Emergente”; y, Cadena de oración “Eventual”.

 

 

1. CADENA DE ORACIÓN “PERMANENTE”

 

Como su nombre lo indica, es una cadena que busca mantener a toda la Iglesia en oración ininterrumpida, por las peticiones generales que el Señor le ordena a la Iglesia a orar, durante todos los días de la semana, y en todas las horas de cada día.

 

“Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad. Porque esto es bueno y agradable delante de Dios nuestro Salvador, el cual quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad. Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre, el cual se dio a sí mismo en rescate por todos, de lo cual se dio testimonio a su debido tiempo”

(1 Timoteo 2: 1–6).

 

1.1. Se determina un período de tiempo en minutos, para que cada uno de los creyentes de la iglesia involucrados en la cadena permanente, ore sin falta en cualquier lugar en que se encuentre, en el día y período escogidos. Pueden ser 10, 15 o 20 minutos, de acuerdo a la cantidad de eslabones (creyentes) involucrados.

 

1.2. Se elabora una relación de peticiones bien concatenadas y clasificadas por el coordinador de oración o por el respectivo comité, o por el pastor, reproduciéndolas para entregarlas a cada “orador”. Así, se relacionan peticiones sectorizadas de la Iglesia, incluyendo ministerios, departamentos, comités, etc. peticiones por el país en sus diferentes áreas generales, y peticiones del mundo.

 

En la Iglesia se debe orar por el pastor y su familia, en cuanto a su protección, provisión y dirección; por lo ministerios, en cuanto a su santificación y multiplicación; por las metas y proyectos, en cuanto a su realización; por las finanzas; por la condición espiritual de las familias de la Iglesia, por su salud, por sus finanzas, etc.

 

Por el País se debe orar por la seguridad, la verdad, la sabia dirección, y la conversión.

 

Por el mundo se debe orar por la paz, por la justicia, y por la protección del Señor.

 

1.3. Se determinan los días de la semana que se van a incluir en la cadena permanente. Lo ideal es que sea incluida toda la semana. Por ejemplo de Lunes a Viernes, de 5:00 AM a 11:00 PM. (18 horas por día).

 

1.4. Se elabora un cuadro, ojalá tipo tablero público, con tantas columnas como días incluidos; y cada día o columna, dividido en períodos de 20 minutos por ejemplo, asignándoles la hora de inicio y la hora de terminación de cada período de oración. Por ejemplo: 5:00 a 5:20; 5:20 a 5:40; 5:40 a 6:00; etc. hasta 10:40 a 11:00 PM.

 

Es decir, que en cada día, pueden involucrarse 54 creyentes oradores, de 20 minutos cada uno (3 por cada una de las 18 horas de un día programado); o sea, 270 oradores en la semana (54 X 5 días). Obviamente, si hay más oradores disponibles, se pueden incluir más de uno por cada período de 20 minutos.

 

1.5. Se debe hacer una cruzada de inscripción a la cadena, a través de la cual, el creyente escoge, delante del Señor, el período semanal en el cual va a orar, anotándolo el encargado de oración en el tablero, y entregando al orador el respectivo pliego de peticiones.

 

Lo ideal es que todos y cada uno de los miembros asistentes a la iglesia estén involucrados y comprometidos con esta cadena de oración. Alcanzar esta meta, es tarea ineludible del encargado de la dirección de la oración en la Iglesia. Para ello, debe estar informando, renovando los nombres del tablero, y actualizando la lista de peticiones, que por el carácter de “general” que estas tienen, se puede renovar cada año o más. Esto porque hay creyentes que se retiran, o creyentes encargados de ministerios que se deben cambiar en las peticiones.

 

 

Pastor, Justo Román Acero R.

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