La Gestapo Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo

Noviembre 27 del 2018

 

El 29 de septiembre de 1943, un rabino danés interrumpió el servicio matinal en la sinagoga de Krystalgade en Copenhague y dijo:

"No tenemos tiempo para continuar con las oraciones, tenemos noticias de que este viernes por la noche, la noche entre el 1 y el 2 de octubre, la Gestapo vendrá y arrestará a todos los judíos daneses. Tienen una lista de direcciones y vendrán a la casa de cada judío y nos llevarán a todos a dos grandes barcos que esperan en el puerto de Copenhague y a los campamentos en el continente", advirtió Marcus el Rabino.

 

"Hay dos cosas que deben hacer", dijo además el rabino.

"Número uno, mantenerse alejados de sus hogares el viernes por la noche. No sabemos lo que sucederá después, pero el viernes por la noche no estén en sus casas".

"Número dos, transmitan esta noticia a todos sus amigos, familiares, a quien puedan, para que también sepan que deben irse de la casa para el viernes".

 

Y los días que siguieron marcaron una de las historias de resistencia más notables de la Segunda Guerra Mundial.

Bajo las órdenes de Hitler, los judíos de Dinamarca debían ser deportados el 1 de octubre de 1943.

 

Pero en el transcurso de unas pocas semanas, una red subterránea que contó con la ayuda de la población no judía del país logró que casi 8.000 personas fueran trasladas en pequeñas embarcaciones hasta la neutral Suecia, donde estaban fuera de peligro.

 

Dinamarca fue el único país de Europa occidental ocupado por la Alemania nazi que pudo salvar a su población judía.

Mientras que el mal y el miedo se apoderaron de la mayor parte de Europa, el pueblo danés conservó su humanidad y rescató a los que corrían un gran peligro.

 

Queridos hermanos, tenemos muchas oportunidades de demostrar nuestro cariño a los hermanos, Romanos 13:8 dice:

“Amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley”

Es probable que en la congregación hayamos visto a algún “afligido que clamaba por ayuda”,  Job 29:12 dice: “Porque yo libraba al pobre que clamaba, Y al huérfano que carecía de ayudador”

 

Por ejemplo, tal vez haya quienes no tengan cubiertas todas sus necesidades básicas. Pues bien, el apóstol Juan nos deja muy claro que tenemos una responsabilidad para con ellos:

“Cualquiera que tiene los medios de este mundo para el sostén de la vida, y contempla a su hermano pasar necesidad, y sin embargo le cierra la puerta de sus tiernas compasiones, ¿de qué manera permanece el amor de Dios en él?” (1 Juan 3:17).

 

Es posible que alguna vez hayamos atendido esas carencias de forma generosa. Sin embargo, no debemos olvidar que el cristiano no solo debe preocuparse por dar apoyo material.

Hay quienes claman por ayuda porque se sienten solos o deprimidos.

Quizás se encuentran gravemente enfermos, han perdido a un ser querido o piensan que no son dignos de servir a Jehová. Una buena forma de ayudarlos es conversando con ellos y escuchándolos con interés para ver cuáles son sus necesidades emocionales y espirituales,  1 Tesalonicenses 5:14 dice:

“También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos”

 

Si actuamos de este modo, se fortalecerán nuestros lazos de amor fraternal.

 

 

Coordinador Juvenil, Didier Giraldo.

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La Gestapo Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo
La Gestapo Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo