Nick Foles Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo

Mayo 29 del 2018

 

Pero en su camino se atravesó un tal Nick Foles. Su tranquilidad, prudencia y humildad hicieron de las suyas. El quarterback (mariscal de campo, líderes del equipo ofensivo, planean las jugadas de ataque)) de los Philadelphia Eagles fue elegido como el mejor jugador del partido en el encuentro que su equipo se impuso con una pizarra de 41-33 frente a los New England Patriots para consagrarse campeón del Super Bowl LII (52).

En diciembre pasado Carson Wentz, mariscal titular de las Águilas, se rompió el ligamenzo cruzado de su rodilla izquierda y se despidió de la temporada. Hubo conmoción y todo parecía irse a la borda. En su lugar entró Foles. Bendita lesión.

 

Por problemas físicos en su hombro en 2013, Foles desapareció del mapa y con apenas 26 años estuvo a punto de retirarse. En 2017 fichó por los Eagles y la lesión de Wentz le abrió espacio en la postemporada. Las vueltas que da el deporte.

“Decidí volver porque amo el fútbol americano desde que era niño. Y sabía que siendo más maduro tendría más oportunidades”

Opté por confiar en Dios”.

 

Aunque Foles asegura que el de arriba tiene planes más importantes para él. Sueña con ser pastor en una escuela secundaria.

“Tengo ese anhelo guardado en mi corazón. Hace un año me llene de valor y me inscribí en el seminario. Estoy aprendiendo y desafiando mi fe para llegar a los corazones de las demás personas”, confesó.

En el vestuario Dios estuvo muy presente. Hombres como Nick  pueden hablarte de la biblia todo el día y es asombroso aprender de ellos, agregó su compañero, Kamu Grugier- Hill.

 

La misión de Foles, los jóvenes. “Cuando hablo con ellos veo que están en una edad en la que pasan muchas cosas. Hay muchas tentaciones en este mundo con todo lo que ocurre en las redes sociales. Quiero hablar de sus debilidades y compartirlas, porque yo también he caído muchas veces. No jugaré para siempre, es una nueva puerta que Dios ha abierto en mi vida”, sentenció.

 

A través de las Escrituras vemos que los autores del Nuevo Testamento usan frases para referirse a ellos como “siervo de Dios”, “siervo del Señor”  y “siervo de Jesucristo” alternativamente.

Pablo, por ejemplo, se llama a sí mismo “siervo de Jesucristo” en Romanos 1:1 y “siervo de Dios” en Tito 1:1.

Santiago hace lo mismo en la apertura de su carta a los judíos, presentándose como siervo de Dios y del Señor Jesucristo.

Lo mismo hacen Pedro y Judas en las primeras líneas de sus epístolas.

 

No sólo los apóstoles son llamados a ser siervos de Dios y de Jesucristo, todos los cristianos somos llamados a ser siervos de Dios.

En Romanos 6:22, el apóstol Pablo nos dice que los cristianos hemos sido liberados del pecado y hechos siervos de Dios.

 

El apóstol Pedro nos insta, en su primera epístola a que vivamos como libres, pero no como los que tienen la libertad como pretexto para hacer lo malo, sino como siervos de Dios (1 P. 2:16).  Ser siervo y ser libre al mismo tiempo.

 

El siervo de Dios es aquella persona que está dispuesta a:

* hacer lo que Dios pida

* Cuando Él lo pida

* Donde Él lo pida

* No importa lo que El pida

 

La palabra siervo significa esclavo (doulos).

Describe a alguien que está sujeto a la voluntad de su Señor, y totalmente a la disposición de él.

 

Coordinador Juvenil, Didier Giraldo.

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Nick Foles Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo
Nick Foles Por el Coordinador Juvenil, Didier Giraldo